Nuestros trabajos
Antes y después de pasar por el embudo: así fotografían sus casos las clínicas y laboratorios que ya han hecho el curso.
Cada imagen de esta página la ha tomado un alumno del curso, no un fotógrafo profesional. No hay trucos de posproducción imposibles de repetir en el día a día de una clínica: solo encuadre, luz y una cámara bien entendida. Filtra por categoría para ver el tipo de fotografía que más te interesa.
Tres formaciones, tres puntos de partida distintos

De fotos de móvil a fichas de caso completas
Todo el equipo clínico partía de cero: fotos hechas con el móvil, sin criterio de encuadre ni de luz. Tras el curso presencial de dos jornadas, cada profesional fotografía su propio caso de forma autónoma, con una ficha visual completa por paciente.

Fotografía de producto para catálogo y redes
El laboratorio necesitaba mostrar el acabado real de sus piezas, no una aproximación borrosa. Montamos un pequeño set de luz fijo en sus instalaciones y formamos a dos técnicos para que lo usen cada semana sin ayuda externa.

Material fotográfico listo para congreso
Con una ponencia ya confirmada y poco tiempo por delante, trabajamos codo con codo la selección y el retoque técnico de sus mejores casos, hasta tener una presentación que sostiene su discurso sin necesitar más explicación.
Si tienes un mínimo de 4 personas, hablamos
Cuéntame cómo trabaja tu clínica o laboratorio y te digo, sin rodeos, si el curso encaja con vosotros y cuándo podríamos hacerlo.
Tres formas de dejar de improvisar delante del sillón
Nada de teoría eterna ni cámaras de coña. Cada formación está pensada para que tu clínica o laboratorio salga sabiendo fotografiar, no solo sabiendo de fotografía.
Curso presencial en tu clínica
Voy a tu clínica o laboratorio y formo a tu equipo in situ, con vuestro propio material fotográfico. Grupo mínimo de 4 personas.
El método del embudo
La teoría de la fotografía, la parte que a nadie le hace gracia, explicada con dibujos y visión directa hasta que se queda clara de verdad. Sin que se te haga bola.
Ponencias y equipos
Si preparas una ponencia o quieres que tus fotos también convenzan a un auditorio, trabajamos juntos el material para que tus casos se defiendan solos.
Vendo la tranquilidad de saber hacer buenas fotos. Ni más, ni menos.
No hace falta que quieras convertirte en fotógrafo. Solo que quieras hacer buenas fotos, y eso está mucho más a tu alcance de lo que crees.
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Empiezas desde cero
No necesitas saber nada de cámaras. Ese es precisamente el punto de partida más habitual.
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Teoría en directo, no en diapositivas
Verás con equipo de visión directa cómo enfoca la cámara en el momento, no en una pizarra.
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Resultados desde la primera sesión
Sales del curso enviando fotos que ya no dan vergüenza compartir con el resto del equipo.
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Un fotógrafo premiado, no un influencer
Formación fundamentada en años de oficio real y varios premios nacionales de fotografía.
No soy odontólogo. Soy fotógrafo.
Me llamo Roberto Manrique y llevo toda mi vida profesional dedicado a la imagen: primero como fotógrafo publicitario, después como fotógrafo interiorista y de producto, con varios premios nacionales por el camino.
Desde hace años enseño esa misma mirada a un sector muy distinto al mío: el dental. Clínicas y laboratorios de toda España ya han pasado por mis cursos presenciales para dejar de hacer fotos "de móvil" y empezar a fotografiar cada caso como lo que es: el mejor argumento para que un paciente acepte un tratamiento.
Conoce el método del embudoAhora lo dicen sus pacientes
Después del curso dejamos de enviar fotos borrosas al laboratorio. Los casos se aceptan solos cuando el paciente ve bien lo que tiene delante.
Roberto explica la teoría de manera que hasta el más reacio del equipo entendió cómo funciona una cámara en una tarde.
Ya podemos presentar nuestros casos en congresos con fotos que están a la altura del tratamiento. Se nota en cómo nos ven los colegas.
Aquí reunimos ejemplos de fotografía dental clínica realizados durante las sesiones prácticas del curso: series intraorales, retratos de sonrisa y comparativas de antes y después trabajadas por los propios asistentes bajo corrección directa. La idea no es enseñar una galería bonita, sino mostrar el tipo de protocolo fotográfico que se entrena en cada convocatoria y el nivel de detalle que se persigue en cada toma.
Cada imagen que compartimos aquí responde a un criterio concreto de encuadre, iluminación y distancia, pensado para que sirva tanto en la conversación con el paciente como en el envío de información al laboratorio.
Qué tipo de casos se documentan en las prácticas
Durante el curso se trabajan los formatos más habituales en consulta: series intraorales completas (frontal, laterales y oclusales), retratos extraorales de sonrisa con distintos grados de apertura, y comparativas de antes y después pensadas para el seguimiento de un tratamiento a lo largo del tiempo. Cada formato exige su propia distancia de trabajo, su propio ángulo de flash y su propio criterio de retractor o espejo intraoral.
No se trata de fotografías sueltas: el objetivo de cada práctica es que la serie completa sea consistente, de modo que dos tomas separadas por semanas puedan compararse sin que la diferencia de luz o encuadre distorsione la lectura clínica del caso.
¿Por qué mostrar ejemplos en vez de solo explicar la teoría?
Porque una fotografía dental bien resuelta se entiende mejor viéndola que describiéndola. Un ángulo correcto de espejo oclusal, una serie de sonrisa bien iluminada o un antes y después alineado con precisión son conceptos que cobran sentido en cuanto se comparan con una toma mal resuelta al lado. Por eso estos ejemplos forman parte del criterio de corrección que se aplica durante las clases presenciales.
De la práctica en clase a la rutina en tu clínica
Los ejemplos que ves aquí no son piezas de estudio con condiciones ideales: son el resultado de la práctica presencial, tomadas por asistentes que en muchos casos no habían manejado antes una cámara réflex con fines clínicos. Ese es precisamente el punto: mostrar que el protocolo aprendido es aplicable en condiciones reales de consulta, no solo en un entorno controlado.
Cuando termines el curso, la expectativa es que puedas producir series con este mismo nivel de consistencia desde tus primeras semanas de práctica, ajustando el protocolo a tu propio espacio de trabajo y a tu equipo real, ya sea cámara réflex, mirrorless o smartphone.
Cómo se evalúa la calidad de una fotografía dental clínica
Más allá del gusto estético, una buena fotografía dental clínica se valora por criterios concretos: nitidez en la zona de interés, ausencia de reflejos que oculten información relevante, encuadre que muestre lo que el compañero de laboratorio o el propio paciente necesitan ver, y consistencia entre tomas de una misma serie. Estos son exactamente los puntos que se revisan durante las correcciones en clase, foto a foto, con cada asistente.
Fotografía dental según la especialidad
No se fotografía igual un caso de ortodoncia que uno de prótesis o de estética dental, y las prácticas del curso reflejan esa diferencia. Un seguimiento ortodóncico necesita series comparables mes a mes, con el mismo ángulo y la misma distancia para que el movimiento dentario se aprecie con claridad. Un caso protésico exige un criterio de color y textura muy preciso, porque el laboratorio trabaja literalmente sobre lo que ve en la fotografía. Y un caso estético, como un blanqueamiento o un diseño de sonrisa, necesita retratos extraorales cuidados, con una iluminación que no distorsione el tono real del diente.
Los ejemplos que trabajamos en clase cubren estos tres escenarios, precisamente para que cada asistente salga con un protocolo adaptable a su propia práctica clínica, sea cual sea su especialidad dentro de la odontología.
Cómo se organiza la sesión de corrección en clase
Cada bloque práctico termina con una revisión conjunta de las fotografías tomadas por los propios asistentes. No es una corrección genérica sobre "buenas prácticas": se analiza foto a foto, señalando qué ángulo se puede ajustar, qué reflejo del flash está tapando información y qué encuadre necesita moverse ligeramente para completar la serie.
Este formato de corrección inmediata es, junto con la práctica sobre casos reales, la parte del curso que más valoran quienes ya han pasado por una convocatoria: permite salir de clase con una idea concreta de qué cambiar en la siguiente fotografía, en lugar de una lista de consejos generales difíciles de aplicar sin supervisión.
Errores habituales que estos ejemplos ayudan a evitar
Casi todos los asistentes llegan a la primera sesión práctica cometiendo los mismos fallos: fotografiar demasiado cerca y perder nitidez, dejar que el flash directo genere un reflejo justo sobre la pieza que se quería mostrar, o encuadrar una serie intraoral sin retractor suficiente para ver toda la arcada. Ver estos errores resueltos en los ejemplos de la clase —y entender por qué ocurrían— suele ser más útil que cualquier explicación teórica aislada.
Otro fallo habitual es la falta de consistencia entre tomas de seguimiento: fotografiar el mismo caso con distinta distancia o ángulo en cada visita, lo que hace casi imposible comparar la evolución real del tratamiento. Los ejemplos de esta página muestran precisamente el contraste entre una serie bien planteada desde el principio y una corregida a mitad de camino, para que quede claro el impacto de fijar el protocolo desde la primera sesión.
Qué llevarte de esta página si aún no te has apuntado al curso
Si estás valorando si el curso de fotografía dental encaja con tu forma de trabajar, esta página te sirve como referencia de nivel: el punto de partida real de la mayoría de asistentes y el tipo de resultado que se persigue en cada sesión práctica. No hace falta llegar con experiencia fotográfica previa; hace falta querer dejar de fotografiar "a ojo" y empezar a documentar cada caso con un criterio que se pueda repetir, comparar y compartir con confianza.
Qué se hace con estas fotografías una vez tomadas
Una buena fotografía dental no termina en el disparo: también importa cómo se organiza y se comparte después. En las sesiones prácticas se trabaja también el criterio de nomenclatura y orden de las series —para que un caso de seguimiento se pueda localizar y comparar meses después sin confusión— y las opciones básicas de envío al laboratorio o de uso en la explicación al paciente, siempre respetando el criterio clínico de cada imagen y sin recurrir a edición que altere el diagnóstico.
Este punto suele pasar desapercibido en cursos centrados solo en la técnica de disparo, pero marca una diferencia real en el día a día: una serie bien tomada pero mal organizada acaba siendo tan poco útil como una serie mal tomada. Por eso el protocolo que se entrena incluye también este último paso, casi siempre olvidado en la formación fotográfica generalista.
Preguntas frecuentes sobre estos ejemplos de fotografía dental
¿Estos ejemplos son de alumnos del curso o de un fotógrafo profesional externo?
Son resultado de las prácticas presenciales realizadas por los propios asistentes durante las sesiones del curso, bajo corrección directa en el momento de la toma.
¿Puedo usar estos protocolos con el equipo que ya tengo en mi clínica?
Sí. El objetivo del curso es que el protocolo se adapte a tu equipo real, ya sea cámara réflex, mirrorless o smartphone, y a tu espacio de trabajo habitual.
¿Se explican los ajustes técnicos de cada ejemplo (distancia, apertura, flash)?
Durante las clases presenciales sí se detalla el criterio técnico de cada toma; consulta directamente si necesitas información concreta sobre algún tipo de caso antes de apuntarte.
¿Los ejemplos incluyen tanto fotografía intraoral como extraoral?
Sí, se documentan ambos formatos: series intraorales para diagnóstico y seguimiento, y retratos extraorales de sonrisa para presentación al paciente o casos estéticos.
¿Puedo enviar mis propias fotos para recibir una valoración antes del curso?
Consulta directamente esta posibilidad; el formato presencial está pensado para corregir la técnica en el momento, con tu equipo y tus propios casos durante las sesiones prácticas.
¿Los ejemplos cambian con cada convocatoria o son siempre los mismos casos?
Los casos concretos varían según los asistentes de cada convocatoria, pero el criterio de corrección y el nivel de exigencia se mantienen constantes: lo importante no es la foto en sí, sino el protocolo que hay detrás y que puedas repetirlo en tu propia consulta.
¿Estas fotos se pueden usar directamente para explicar un tratamiento al paciente?
El criterio que se entrena en el curso está pensado precisamente para eso: series claras, consistentes y sin distorsión que faciliten la conversación con el paciente sobre su propio caso.
Si quieres entender primero qué se trabaja paso a paso en cada sesión, revisa el curso de fotografía dental antes de decidir. Y si prefieres conocer primero quién está detrás de este enfoque y por qué se estructura así, puedes leer más en la sección sobre el proyecto. Y si prefieres conocer primero la metodología y la trayectoria detrás de estas clases, puedes leer más en la sección sobre el proyecto.
¿Quieres producir series con este mismo nivel? Consulta el curso de fotografía dental y sus próximas convocatorias.